Cómo evitar portazos en puertas de casa

Los portazos en las puertas pueden ser debidos tanto a una corriente de aire, como a un acto voluntario motivado por la fuerza que debemos hacer para cerrar una puerta con mucho peso. El problema con los portazos en las puertas, es que no sólo provocan ruidos molestos, sino que a la larga, el golpe, va provocando daños tanto en la puerta como en la cerradura. Por ello, saber cómo se pueden evitar los portazos en las puertas de casa es fundamental a la hora de cuidar y alargar la vida útil de las mismas.

Formas de evitar los portazos en las puertas del hogar

Si lo único que buscamos es eliminar el golpe final al cerrar, podemos colocar entre otras cosas:

  • Un burlete en el marco (zona que entra en contacto con la puerta), debemos tener en cuenta que el burlete tiene un grosor y reducirá el espacio que queda entre marco y puerta.

  • Unos amortiguadores (frena la puerta al final del recorrido y termina cerrando suavemente).

  • Un cierrapuertas automático.

 

Consejos para reducir los portazos en la vivienda

Los portazos en puertas interiores, además de ser molestos, pueden ser peligrosos cuando viven niños.  En este caso, debemos limitar el movimiento de las puertas. Para evitar golpes en el sentido de apertura de puertas podemos colocar un simple tope, se suelen pegar o atornillar en el suelo, pared, etc…

Para evitar el golpe en sentido de cierre de puertas, podemos colocar:

  • Los topes indicados anteriormente, pero con una pieza, para agarrar la puerta y mantenerla fija en la posición de máxima apertura.
  • Colocar la tradicional cuña, que se inserta debajo de la puerta e impiden el movimiento, actualmente hay modelos de diseño actual.
  • Unos retenedores, son unas piezas acolchadas que se instalan en las bisagras o en el lado contrario de la puerta para evitar que la puerta se cierre por completo.

En definitiva, saber evitar portazos en las puertas del hogar, va a permitir alargar la vida útil de las mismas y cuidar los marcos. Además, esto conllevará en un mejor mantenimiento de las puertas de la vivienda potenciando así su durabilidad en el tiempo.